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viernes, 21 de agosto de 2009

REUNIÓN DEL CLUB DE LA HISTORIETA : EL ETERNAUTA

La semana pasada tuvimos la última reunión del Club de la Historieta en el curso 2008/2009, y ocurrió algo curioso… ¡no hablamos prácticamente nada de El Eternauta!


Como a todos nos había gustado la lectura y además coincidimos en la carga política de la historia (invasores de fuera que manipulan a la gente del interior para controlar el país… una visión muy certera de Latinoamérica durante la Guerra Fría) y con la maestría de los autores para narrar un relato por entregas, enseguida pasamos de un tema a otro y hablamos de todo, principalmente de otras historietas.




Pero hablar sobre viñetas nunca es tiempo perdido, y pasamos un buen rato comentando historias clásicas, aconsejando lecturas baratas (actualmente lo más rentable, si se conoce la lengua inglesa, son los tomos Essential y Showcase que recopilan historias clásicas de las grandes editoriales Marvel y DC), dando ideas sobre las lecturas del próximo año, etc.


La próxima reunión, en Septiembre, cuando repartamos las camisetas a los participantes de esta primera edición.


martes, 11 de agosto de 2009

EN CATÁLOGO: ELRIC, LA FORJA DE UN HECHICERO

Autores: Michael Moorcock (guión) y Walter Simonson (dibujo)

Género: Fantasía épica

Editorial: Planeta DeAgostini

Publicación: 2008 (edición en castellano de la serie limitada de cuatro números Elric: The Making of a Sorcerer, publicada originalmente por DC Comics entre 2004 y 2006)

Encuadernación cartoné, 208 páginas

Catálogo Tebeoteca: Consíguelo aquí.


Uno de los géneros más apreciados por el público tanto europeo como estadounidense es el de fantasía épica, cuyo momento álgido fueron los años 70 y 80, con la adaptación a las viñetas de clásicos del género como Conan, Kull o Red Sonja (creados por el texano Robert E. Howard) y de Elric, Corum o Hawkmoon (creados por el londinense Michael Moorcock). En no pocas ocasiones estas adaptaciones se han convertido en obras maestras de la historieta, como fuera el caso de Clavos Rojos.


En los últimos años el género, que parecía haberse consumido a sí mismo, ha encontrado renovadas fuerzas, nuevas perspectivas e ideas, recuperando toda su gloria de la mano de series como pudieran ser el Conan de Kurt Busiek y Cary Nord (Dark Horse Comics, 2004) o Warlord de Bruce Jones y Bart Sears (DC Comics, 2006). Y entre ellas, la serie que comentamos hoy, Elric: La forja de un hechicero.



La imagen de Elric que nos había llegado hasta el momento, al menos en los cómics, había sido obra del ilustrador P. Craig Russell. Su dibujo estilizado, casi onírico, hacía que el espectador se dejase llevar por un universo de ensueño que nada tenía que ver con el bárbaro Conan. Pero ahora Walter Simonson rompe con dicha estética al ofrecernos una interpretación personal y distinta, ni mejor ni peor que la de Russell, pero igualmente bella y poderosa. Frente al dibujo de trazo hermoso de su antecesor, Simonson tiene un dibujo a ratos sucio, pero tremendamente impactante, plasmando los combates y el empleo de la magia como ningún otro autor lo había sabido hacer anteriormente. Su dibujo no alcanzaba cotas similares desde que realizada la serie de Thor en los años 80.


Los guiones de Elric habían sido adaptados mayormente por Roy Thomas, también guionista del bárbaro creado por Howard. Y aunque su trabajo fue sobresaliente en la mayoría de las ocasiones, sus adaptaciones carecían en ocasiones de vida, pues no se atrevía a llegar más allá de las novelas. Por eso, que el propio creador del personaje, Michael Moorcock, guionice este relato ofrece muchas ventajas: una historia totalmente nueva, unos personajes que se nos muestran tal y como su creador los ideó, elementos originales que trascienden las novelas…



La historia narra cómo el joven albino Elric de Melniboné supera las pruebas de magia para acceder al trono de rubí y poder así suceder a su padre como emperador. En su camino conocerá la amistad de sus seguidores, el amor de Cymoril, la envidia de quienes sueñan con un futuro plagado de guerras y conquistas, pero sobre todo el odio de su primo Yyrkoon, que ambiciona el trono para sí mismo. Magia, viajes a un pasado remoto, demonios y la aparición de la espada negra conocida como Stormbringer convierten este cómic en un viaje apasionante tanto para los seguidores del antihéroe albino como para los aficionados al cómic que se acerquen a este personaje por primera vez, siendo un punto de partida estupendo para luego pasar a leer sus novelas.


Es cierto que Moorcock ya no es el joven y rebelde autor que removió los cimientos de la fantasía inglesa en los años 60 y 70, pero sabe narrar con un ritmo endiablado que Simonson ilustra magistralmente. No cabe duda que ésta es la mejor aventura de Elric que la historieta ha conocido hasta el momento.


Recomendado: Para aficionados/as a las historias de aventura, y muy especialmente a los amantes de la fantasía épica.


Y si te gusta: No dejes de leer Conan: Clavos Rojos, una aventura plagada de magia, combates y misterios.



martes, 4 de agosto de 2009

REUNIÓN DEL CLUB DE LA HISTORIETA: EL ALMANAQUE DE MI PADRE

El pasado día 17 de julio nos reunimos una vez más, con una calor tremenda, para hablar de El almanaque de mi padre. Nos reunimos menos gente de lo habitual, pero igualmente pasamos un rato agradable hablando de manga y cómics en general.



Es divertido comprobar que mucha gente sigue teniendo la idea de que el manga es solamente para adolescentes, aunque obviamente leer a Jiro Taniguchi les hace ver las cosas de otra manera. También hubo bastante interés por conocer cómo era el método de producción del manga japonés. De hecho, se está volviendo algo habitual que en todas las reuniones en las que sale el tema de las historietas japonesas me acaben preguntando por cómo se realizan. Al respecto la Tebeoteca cuenta con una obra estupenda, cargada de ilustraciones y datos que hará las delicias de cualquiera que tenga interés en el tema: Manga. La era del nuevo cómic.


La siguiente reunión, la última del curso 2008/2009, será a mediados de agosto… ¡esperemos no derretirnos hasta entonces!

martes, 28 de julio de 2009

EN CATÁLOGO: BIBLIOTECA CARL BARKS



Autor: Carl Barks & otros

Género: Funny animals

Editorial: Planeta DeAgostini

Publicación: 2008 (recopilando historias originalmente publicadas entre 1942 y 1943)

Encuadernación cartoné, 268 páginas

Catálogo Tebeoteca: Consíguelo aquí.



¿Quién no conoce a los personajes de Disney? ¿Quién no ha crecido viendo al ratón Micky, al pato Donald, a Goofy o a Pluto? Los personajes de Walt Disney son, desde hace ya casi un siglo, parte de nuestra cultura popular, da igual de la parte del mundo que seamos (valga como ejemplo Osamu Tezuka, uno de los padres del manga, que bebió tremendamente del estilo de Disney a la hora de plasmar sus dibujos, introduciendo la tradición de dibujar a los personajes con grandes ojos.)


Tan asentados están estos personajes que, al volver la vista atrás, parece mentira que hubiese una época en la que éstos aún no eran mundialmente famosos, y sus historias aún estaban por desarrollar. Pero a comienzo de los años 40, Donald era un personaje aún joven y sin explotar, creado por el joven animador Dick Lundy hacía menos de una década para el corto The Wise Little Hen (La gallinita sabia). A diferencia de Micky, mucho más popular tanto en la pantalla como en los cómics, Donald era un divertido cascarrabias que apenas había sido explotado.


Fue justamente en los comic books donde Donald tuvo la oportunidad de alcanzar la fama. De la mano de un ilustrados ya adulto, Carl Barks, Donald comenzó a vivir una serie de aventuras a través de las viñetas que le convirtieron no sólo en un personaje tan popular como Mickey, sino que además desarrolló un universo propio: sus sobrinos, el tío Gilito, los Golfos Apandadores y un sinfín de secundarios más.



Ahora la Tebeoteca ofrece a los miembros de la comunidad universitaria gaditana la posibilidad de leer las primeras historias del pato Donald de Carl Barks, en un tomo de lujo que recupera todo el sabor de las aventuras clásicas de Disney, además de incluir una breve reseña biográfica a cargo de Alfons Moliné, que en apenas cuatro páginas pone de manifiesto las obras clave y los detalles más importantes del maestro de ilustradores que fuera Barks.


El tomo da comienzo con la historia “Pluto salva el buque”, un relato simple y muy rápido de leer, que muestra la habilidad de Barks para convertir una anécdota en una divertida aventura. Tras dicho aperitivo, llega el plato realmente fuerte: “El tesoro del pirata”, una aventura en el sentido amplio de la palabra, en la que encontramos por primera vez a los sobrinos de Donald; originalmente, esta historia iba a ser una película de animación, pero los recortes de presupuestos y la necesidad de hacer producciones patrióticas dejaron el guión en dique muerto, hasta que Barks lo redescubrió y lo adaptó majestuosamente, plasmando con un trazo simple y pulido una auténtica epopeya de casi 70 páginas… ¡¡un tamaño inusual para la época!! A continuación, siguen historias más breves pero igualmente divertidas y originales: “Huertos y entuertos”, “El espantatiburones”, “El anillo de la momia” y un buen puñado de historietas más.


Barks fue un soplo de aire fresco en el mundo del comic book. Mientras la mayoría de los artistas que contaban historias basadas en personajes de animación se conformaban con imitar lo que ofrecían las salas de cine, este maestro de la imagen desarrolló un estilo personal, donde guión y dibujo correrían de su cuenta, la imagen cobraría importancia frente al texto (posiblemente por su experiencia como animador de dibujos animados) y los guiones siempre buscarían innovar, no conformándose nunca con explotar las ideas de otros artistas.


Por todo ello, la Biblioteca Carl Barks es una pequeña joya que recupera un clásico inigualable, pero tan divertido y bien realizado que puede ser leído más de medio siglo después sin por ello perder un ápice de su humor.


Recomendado: Para aquellos que quieran recuperar un fragmento de su niñez, pasar un buen rato leyendo una historia entretenida pero sin complicaciones, o simplemente descubrir cómo eran los cómics de los años 40.


Y si te gusta: No te pierdas la biografía del artista llamada Carl Barks (Un viento ácrata) de Alfons Moliné, también en la Tebeoteca de la UCA.

jueves, 23 de julio de 2009

CATÁLOGO DE LA TEBEOTECA

En varias ocasiones habéis solicitado un catálogo para saber qué tebeos y libros teóricos están disponibles en la Tebeoteca, y así no ir buscando a ciegas.

Tenéis dos opciones, o entráis en la página web de la Biblioteca de la Universidad de Cádiz y buscáis por la palabra clave “Tebeoteca” o pulsáis la imagen que tenéis en la columna de la derecha (la estantería de cómics) titulada “Catálogo de títulos”.

Y recordad que si reserváis un tebeo, la Tebeoteca os lo envía a la Facultad a la que estéis adscritos. Y ahora, ¡A leer!